miércoles, 23 de noviembre de 2011

Una segunda visita fue necesaria para profundizar la mirada y dar paso a aquellos sucesos que solo son observables. Así fue como logramos identificar lo importante que son las relaciones personales entre los habitantes del pueblo, las cuales mantienen vivas las fachadas de las calles a ciertas horas del día.
Otro suceso que pudimos identificar sucedió cuando se comenzaba a observar el pueblo desde la carretera, momento en el cual lo primero que se logra ver es la torre de agua y la iglesia, dándose una ilusión óptica que muestra estos hitos de un tamaño imponente, pero al llegar a ellos, su tamaño es mucho menor del que parecían ser.

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